Capítulo 92.
-¡Ay! - Dije poniendo mi mano sobre mi frente antes de ver feo al Alfa Supremo. - ¿Es necesario que me avientes piedras mientras trato de no ahogarme?
-Muy necesario.
Lo dijo con seriedad, pero hasta aquí podía ver la diversión en sus ojos.
Me quité el pelo mojado de la cara y comencé a nadar hacia la orilla.
Cuando salí, palmeó un lado del suelo junto a él y yo solo me tiré ahí disfrutando del calor del sol.
Prácticamente toda la manada insistió en que se tomara algunos días de descanso de