Capítulo 78.
Me dieron algo de ropa y rechazaron tomar el dinero del Alfa Supremo aunque lo ofrecí.
En esta manada lo respetaban muchísimo.
Eso era bueno, me ahorraba tener que pelear contra lobas que querían un pedazo de carne. Y tampoco tocarían mi culo.
Yo solo veía ventajas en esta visita.
Los cachorros se fueron con la loba a tomar sus lecciones diarias que, convenientemente, se habían saltado para velar por mi salud, así que regresé con el Alfa para llevarle el desayuno y una nueva playera.
Esta me