Capítulo 45.
-Estoy cuidando de él, como te prometí si un día ya no estabas con nosotros. - Susurré y puse mi frente contra la madera. - Ha sido difícil, pero seguimos en pie. Lo seguiré cuidando hasta que sea el momento de reunirnos de nuevo. Hasta entonces, espéranos.
No me moví en un largo tiempo.
No sabía en dónde exactamente Gail había quemado su cuerpo, me avergonzaba admitir que en ese momento me encontraba siendo tan inútil como un ternero recién nacido y gran parte del camino que recorrimos no lo