Capítulo 44.
Regresé con leña y encendí el fuego rápidamente.
El Alfa y yo comimos en agradable silencio. Al menos hasta que me miró fijamente desde el otro lado de nuestra hoguera improvisada.
-¿Entraremos a la manada Thunder? - Preguntó con curiosidad.
-No, Alfa. - Dije tragando rápidamente mi último bocado.
-¿Qué tan cerca debemos de estar de esa manada?
Yo incliné la cabeza.
-Quizá unos metros fuera del límite de su territorio. ¿Sucede algo con la manada Thunder?
La comisura de su boca s