Capítulo 164.
La silueta del Alfa se alejó rapidamente llevado por el río.
Entré en pánico como por un segundo antes de ir por el Renegado que ya se estaba levantando del sitio en donde había caído, se sacudió y gruñó.
Una ira asesina recorrió mis venas y corrí hacia él para arrojarme sobre su espalda. Apreté con los brazos su cuello para dejarlo sin respiración; él no podía quitarme de encima en esa forma por lo que se transformó en humano. Justo lo que estaba esperando.
Sin perder tiempo, enterré mis pulga