Capítulo 152.
Dejé de fingir ser un borracho apestoso (bueno, lo de apestoso no podía hacer mucho al respecto ahora mismo) y me dirigí hacia él.
El pasillo en el que le habían encadenado se encontraba prácticamente desierto salvo por nosotros dos así que no me preocupé.
En cuanto estuvo a mi alcance, enterré mis manos en su pelaje.
-Joder, he estado muy preocupada...
-...¿Vomi?
Entonces su rostro quiso meterse prácticamente dentro de mi ropa.
Extraño. Sobre todo considerando que apestaba pero ¿Quién era yo p