Capítulo 133.
Llevábamos diez días recorriendo los bosques en busca de Renegados, lobas, una madriguera o una jodida pista para encontrar a un montón de lobos perdidos.
Las manadas que visitamos a nuestro paso reportaron algunas desapariciones también, así que el trabajo no terminaba.
En todo ese tiempo yo no había podido pronunciar palabras y me sentía más como un pedazo de hoja siendo llevada por el viento.
El Alfa Supremo se había querido acercar durante la primer noche, pero supongo que se aburrió de s