Capítulo 100.
Miré extrañada a Co.
-Ya está muerto, ¿Es necesario pegarle en las bolas? - Pregunté poniendo el frasco debajo de la nariz de Vi.
-Muy... necesario. - Gruñó.
Yo no dije más. Quizá ese lobo los había hecho enojar desde antes de que llegara.
Uno a uno mis compañeros se levantaron y me ayudaron a desamarrar a los restantes. Cuando llegué a Gail, se levantó como un resorte y fue tras las tripas del cadáver.
Con todos satisfechos por haber obtenido un pedazo del tipo (nunca mejor dicho), T