Narra Chloe Wheeler
Aun no me lo podía creer ¡Ahí estaba… frente a mí! Ese callejón era el más escabroso en el que pudimos ir a parar, pero, cuando él me fijó la mirada el miedo y el escenario pasaron a segundo o tercer plano. Esos ojos oscuros y penetrantes me desafiaban, tanto así, que lo sentía como una fiera acechando su presa.
¿Quién lo diría? Desde que comencé este plan retorcido yo era quien lo miraba como una presa, pero la vida puede dar tantas vueltas, que ahora la presa era yo.
—Max…