20 de diciembre:
«No sé por qué te fuiste, pero lo que sea que tenga que arreglar o dejar para que vuelvas podemos conversarlo. Por favor, no puedo seguir así…»
21 de diciembre:
«Sé que tu abuelo enfermó. Fui hasta el hospital varias veces, pero hasta ahora nunca te pude ver. Escríbeme si me necesitas…»
22 de diciembre:
«Tania, estoy preocupado, pero no respondes tu teléfono…»
23 de diciembre:
«No sé qué hacer para contactarte. Fui a tu casa; sin embargo, no me atendiste…»
24 de diciembre:
«Tan