32. Él no te ama, Elena.
Elena Davis se observaba en el espejo del baño, pero la mujer que le devolvía la mirada no era la socia implacable de NovaMind. Sus labios estaban ligeramente más rojos, un recordatorio físico del asalto de Byron en el ascensor. Se pasó los dedos por el cuello, sintiendo todavía la adrenalina recorriéndole la piel.
— No — susurró para sí misma, cerrando los ojos con fuerza — Ella no. Tú no.
Emily Carter intentaba emerger desde las profundidades de su memoria, esa versión de sí misma que se derr