Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol de los Alpes se filtraba por las pesadas cortinas de terciopelo de la habitación de invitados, dibujando líneas de polvo dorado en el aire. No pegué ojo en toda la noche. Pasé las horas sentada en un sillón junto a la cama de Lucas, escuchando su respiración acompasada mientras mi mente reconstruía cada conversación, cada mirada y cada "coincidencia" que me había traído hasta aquí.
Dante Volkov no era mi salvador. Era un coleccionista de cabos sueltos, y yo era el más peligroso de






