LIAM
Desperté con la garganta seca, notando que me encontraba en el suelo frío de su apartamento. Me senté y el mundo me dió vueltas.
En un esfuerzo me puse de pie sujetándome de la pared.
«Eres igual a tu padre»
Un dolor de cabeza me invadió al recordar.
—Joder... —Solté.
Apreté mis ojos.
«Debiste haberme dicho lo que pensabas de mi antes de haberte considerado como mi hermano. Cómo parte de mi jodida vida»
Tragué saliva dándome cuenta de lo que había dicho.
Camine rápidamente casi corriendo h