—¿Y por qué vas?
—Porque ella me lo pidió. Y me gusta ver a Melissa feliz —Gaspar asintió—. Además, aunque sé que Ares no dejará que le hagan nada, podría limitarse de bajarle un diente o dos a Mariam por ser mujer. Pero yo no tengo esa limitación —sonrió con malicia—. Y debo admitir que me gusta ver a esa cabeza hueca echando humos, más ahora que Melissa es mucho más poderosa que ella.
—Siempre lo ha sido.
El comentario, que resultó muy directo y seguro, logró un ceño fruncido en Kimmy, pero a