Desde ese espejo de tres ángulos donde se encontraba, notó la figura de su mejor amiga salir del clóset con unos guantes puestos para tomar sus hermosas sandalias y admirar más de cerca su vestido de alta costura, de la diseñadora Tamara Ralph, a quien tuvo el honor de conocer en su hermosa maison en París. Dos ninfas habían llegado a ayudarle a prepararse; en el mismo spa se depiló por completo con cera, aunque ya estaba buscando un servicio de depilación láser porque no era nada fanática de l