Capítulo 52. Apasionado comienzo.
Al llegar al hotel, Max y Abigail se miraron fijamente antes de subir al ascensor. Se notaba la incomodidad en el ambiente. Max no podía evitar recordar cómo, en el pasado, ninguna mujer había tenido el valor de rechazarlo como lo hizo Abigail. Su fama, su buen físico y su fortuna siempre habían atraído a las mujeres, pero ahora se encontraba en un callejón sin salida, atrapado entre el deseo y la incertidumbre. La indecisión lo consumía; no sabía cómo acabaría la noche. La memoria de su primer