Capítulo 68. Drama
En el área destinada a las visitas del castillo, Alistair ya vestido y afeitado observaba a Camila dormida en su cama.
Estaba envuelta en su tartán, que era en varios tonos de azul y verde.
La veía hermosa, a su juicio: perfecta en su tartán, y no el de los MacLeod que tenía trazas naranja.
Alistair se sentó en la cama y acarició su cabello.
Camila abrió los ojos y lo miró con mala cara.
—Sin duda eres más hermosa dormida… O no, en realidad eres más hermosa llegando al éxtasis en