Capítulo 133. Confesiones oscuras
Marina fue a la cocina, estaba vestida solo con la camisa de Gavin, descalza y con el cabello enmarañado, Gavin estaba muy feliz paseando por todo el penthouse como Dios lo trajo al mundo.
—Sé que prometimos desconectarnos, pero en verdad me preocupaba la situación de Ana.
Gavin espió la computadora.
—Tienes mensajes de todos en el clan, incluso mi tía.
— ¿Qué esperabas? Somos unos irresponsables, ni siquiera avisamos y con el festival de inicio de caza encima.
—Pero no se har