Azriel hirguio la espalada, mientras tomaba la espada que Damino le estaba ofreciendo. Sus miradas se encontraron durante algunos segundos, los cuales fueron mas que suficientes para decirse absolutamente todo. El enojo, los celos y el desafio implicito fueron mas que evidentes entre ambos.
El chico de cabello oscuro y mirada avellana esbozo una leve sonrisa, mientras se volvía hacia Elaine. Sin pensarcelo dos veces, el llego hasta ella, con la espada a su lado y le dijo:
—¿Serias tan amable de