Todo parecía tan irreal y mágico. Elaine no acababa de creer que eso fuera real, que todo en verdad estuviera ocurriendo.
La princesa esperaba en su cuarto, sonriendo a nadie realmente con lagrimas en sus ojos.
El sonido de pasos resonó, y al cabo de algunos minutos ingreso Damino del cuarto de baño, con solo unos calzoncillos puestos mientras que su cabello seguía desprendiendo pequeñas gotas de agua que salpicaban todo a su paso.
Al observarlo, Elaine no pudo evitar llorar nuevamente. Esta v