La sensación fue demasiado, la intensidad con que sintió todo fue en extremo imposible de tolerar. Elaine grito, o al menos eso creyó, sin embargo el dolor, aquella sensación electrizante que serpenteo a lo largo de sus terminales nerviosas y se extendió a cada parte de su cuerpo, logro eclipsar cualquier cosa que estuviera ocurriendo en ese preciso instante.
Ella simplemente se quedo allí, de pie, sintiendo el dolor con demasiada intensidad. Al menos por algunos instantes.
Luego, de forma casi