POV Aldebrand
El anuncio del heredero había traído júbilo al reino.
Eso era innegable. Desde mi balcón observé a la multitud reunida en la plaza principal: banderas ondeando, voces celebrando, mujeres llorando de emoción y hombres alzando a sus hijos sobre los hombros para que recordaran aquel día. Un heredero significaba continuidad. Significaba estabilidad. Significaba que Dalmora no volvería a sangrar por una sucesión incierta.
Y aun así…
Aun así, algo en mí no encontraba paz.
Me apoyé en el