Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Aldric
A veces creo que la vida tiene un extraño sentido del humor. Me dejó pudrirme durante años, masticando polvo, hambre y ese silencio cruel que queda cuando nadie quiere saber nada de ti… para luego traerme hasta aquí, a esta casa cómoda, cálida, llena de comida y ropa nueva. Todo pagado, todo dado sin que yo tenga que mover un dedo más que para pedir.
Y todo porque esa niña —mi hija— terminó convertida en reina.







