POV Leonard
El sonido de los cascos alejándose del patio interior me persigue mucho después de que el caballo de Aldric desaparece tras las murallas.
No debería importarme, no debería. Y, sin embargo, siento que acabo de alimentar a una bestia que solo aprenderá una cosa, pedir más.
Me quedo de pie, inmóvil, con las manos cerradas en puños a los costados. El viento frío del reino me golpea el rostro, pero no logra enfriar el ardor que me quema el pecho. He cedido. Otra vez. No por compasión, no