No necesito de una esposa.
POV Leonard
Salí de los aposentos de mi padre con el corazón encogido. El aire del pasillo se me hacía más denso que nunca, como si cada piedra del palacio guardara los ecos de lo que acababa de escuchar. Mi padre, el rey, el hombre que nunca había mostrado fisura alguna frente a mí, acababa de hablarme como un hombre cansado, vulnerable, consciente de que el tiempo lo estaba alcanzando.
Avancé sin rumbo fijo, mis botas resonando en la galería. No quería ir a la biblioteca, ni al jardín, ni al