POV Elara
La puerta se cierra detrás de mí con un sonido suave, casi tímido, y por un instante nadie habla.
Mi madre sigue de pie frente a mí, como si temiera que, si se mueve, yo vaya a desaparecer. Mis hermanas están a sus lados: la menor me mira con los ojos muy abiertos, aferrada a la falda de mamá; la mayor intenta ser fuerte, pero sus labios tiemblan igual que los míos.
Yo sigo sosteniendo a mi hijo contra mi pecho. Mi hijo… El heredero de Dalmora.
Respiro hondo, pero el aire no me alcanz