Devuelta a mi pesadilla.
POV Elara
La despedida fue más difícil de lo que había imaginado.
Pensé que, después de haber dicho todo lo que llevaba años guardando, después de haber llorado hasta quedarme sin fuerzas, sería más sencillo marcharme. Me equivoqué. Decir adiós nunca es sencillo cuando una parte de tu corazón decide quedarse atrás.
El carruaje esperaba a unos metros de la casa, discreto, común, sin emblemas ni escoltas. Nada que delatara quién era yo ahora. Y, por primera vez en mucho tiempo, agradecí no ser re