Frente a frente con la madre de Elara.
POV Aldebrad
La ira es una mala consejera, lo sé. Lo he sabido toda mi vida. Y, aun así, esa mañana, no logré contenerla.
El salón del trono me parecía demasiado pequeño, demasiado estrecho para el peso que llevaba en el pecho. Caminaba de un lado a otro con las manos entrelazadas a la espalda, sintiendo cómo cada paso resonaba en el mármol como un recordatorio de mi fracaso. Porque eso era lo que ardía bajo mi enojo, fracaso.
Un rey no pierde el control de su reino, un rey no permite que su he