Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Leonard
El castillo nunca había sido tan ruidoso. No por voces, ni pasos, ni órdenes gritadas. Era un ruido distinto, uno que no se oye con los oídos, sino con el pecho. Un zumbido constante, desesperante, que no me dejaba pensar con claridad. Cada minuto sin noticias de Elara era un golpe más contra algo que ya estaba resquebrajado dentro de mí.
No había rastro, ni uno solo.
Los guardias iban y ven







