El ultimo paseo.
POV Elara
No había vuelto a verlo desde el desayuno. Y, siendo sincera, lo prefería así. La mañana había sido silenciosa, tensa… incómoda. Entre los murmullos y las miradas que se cruzaban de un extremo a otro de la mesa, apenas logré probar bocado. Leonard se mostró distinto; callado, rígido, con los ojos fijos en su plato la mayor parte del tiempo. Y, cuando alguna vez su mirada se alzó, fue hacia mí. Sentí su atención como un peso sobre los hombros, y cada vez que su mirada se cruzaba con la