Duelo de espadas.
POV Leonard.
Apenas asimilaba la presencia de Amarán en el reino, abrí mis ojos al otro día pensando en que solo queda un día más para que se vaya, para que siga su camino.
Debo tolerarlo solo una vez más, un día más para que termine todo. con ese ánimo salí de la cama y de la habitación. Pero mi día sería una completa basura.
—¿De quién fue la idea? —le pregunté a Valentín con molestia.
—Del huésped, el príncipe Amarán.
Mi sangre hervía, era como fuego corriendo por mis venas. Una “grandiosa”