Mundo de ficçãoIniciar sessãoPOV Elara
No se lo dije a nadie, pero desde aquella mañana algo en mí cambió.
No fue solo el mareo, ni el cansancio que parecía adherirse a mis huesos como una sombra persistente. Fue una sensación más profunda, más antigua. Como si mi cuerpo supiera algo que mi mente aún se negaba a aceptar. Como si dentro de mí se hubiera encendido una llama silenciosa que ya no podía apagarse.
Despert&e







