Lara
Nunca imaginó que el momento en que su vida cambiaría sucedería así. El cuarto estaba suavemente iluminado, las velas a su alrededor lanzando una luz cálida y dorada sobre las sábanas blancas. El perfume de jazmín estaba en el aire, llenando sus sentidos y dejándola más tensa. Estaba ahí, frente a él, con el corazón acelerado y las manos temblorosas. Khaled la miraba con un deseo que ella podía sentir en el fondo del alma, pero al mismo tiempo había una ternura en él que la tranquilizaba u