Lara
El sol ya invadía el cuarto cuando sus ojos se abrieron lentamente. El aire estaba cálido y cargado del perfume de rosas y especias que todavía flotaba en el ambiente, un recuerdo silencioso de la noche anterior. Su cuerpo estaba relajado, pero un leve cansancio la hacía querer quedarse ahí, entre las sábanas suaves, disfrutando de la sensación de seguridad que el colchón le proporcionaba.
Fue entonces cuando sintió el olor a café y algo dulce en el aire. Se volteó despacio, y ahí estaba