Khaled
Yo sabía que ellas vendrían.
Desde el momento en que le quité todo a su padre — dinero, sociedad, estatus — era solo cuestión de tiempo hasta que esas dos quisieran cobrar la cuenta. No sabían vivir sin lujo. Sin ventajas. Sin aprovecharse.
Estaba sentado en el hall principal, leyendo un informe, cuando uno de los guardias se acercó con la voz baja:
—Señor Khaled… dos mujeres están en la puerta. Nathalia y Bianca.
Cerré el archivo despacio, levanté la mirada y sonreí de lado.
—Háganlas p