Narrado por Lara
En cuanto la puerta de la sala se cerró detrás de ellos, sentí un nudo en la garganta tan apretado que tuve que apoyarme en la pared para no derrumbarme allí mismo. El sonido de los pasos de mi padre por el pasillo se fue haciendo cada vez más lejano… hasta desaparecer por completo. Pero el vacío que quedó dentro de mí… ese fue más fuerte que cualquier grito que él dio durante esa visita.
Mis manos temblaban.
La imagen de Bianca arrodillada, con los ojos llenos de lágrimas, sup