Narrado por Lara
Volví al dormitorio principal como quien regresa a un campo de guerra.
Las sábanas estaban limpias.
Las cortinas abiertas.
Las flores frescas en el jarrón.
Pero el aire…
estaba podrido.
No por el olor.
Por la memoria.
La memoria de su tacto.
De sus ojos que quemaban más que sus manos.
De sus susurros que parecían promesas… pero eran órdenes disfrazadas de afecto.
Entré como una sombra.
Di tres pasos.
Cerré la puerta detrás de mí.
Ahí era donde iba a vivir.
Otra vez.
Hasta que é