Zayd
Desperté de madrugada con un dolor fuerte extendido por todo el cuerpo. No era un dolor localizado, era como si todo estuviera pesado, lento, fuera de lugar. Busqué el celular a tientas y sentí el rostro hinchado al pasar la mano por la cara. El aparato estaba en el bolsillo del pantalón. Cuando miré la hora, eran las tres de la mañana.
Me levanté despacio, con dificultad. La cabeza me latía, el estómago revuelto. Fui al baño apoyando la mano en la pared y, cuando levanté el rostro hacia e