Khandra
Cuando cruzamos el último control de seguridad, finalmente entendí dónde estaba entrando.
Aquello no era solo una zona influyente de la ciudad — era una fortaleza viva.
Autos blindados, hombres armados posicionados con precisión, miradas atentas en cada ángulo. Nada parecía improvisado. Todo era calculado, silencioso, eficiente.
Dubái de noche tenía muchas caras… y esa definitivamente no era para cualquiera.
Pasamos la barrera sin que nadie nos cuestionara. El portón de una propiedad gi