Malik
Yo estaba intentando ser un hombre mejor. O, al menos, un hombre racional. Pero esa noche quedó claro que el mundo no respeta a quien intenta actuar con contención.
Salí del distrito elevado controlado por Adir con el rostro ardiendo y el orgullo destrozado. El mercado nocturno de lujo aún latía detrás de mí — música, comerciantes extranjeros, inversores, joyas, perfumes caros y alianzas siendo discutidas a media luz. Un ambiente donde la reputación vale más que el oro.
Y él me atacó