Nathaly
La habitación estaba en silencio.
Demasiado silencio.
Estaba de pie frente a la enorme ventana de mi cuarto, observando las luces de Dubái brillar allá abajo. La ciudad parecía viva incluso a esa hora de la noche. Los autos se deslizaban por las avenidas iluminadas, los edificios de vidrio reflejaban miles de puntos de luz y el lujo de esa ciudad parecía latir en cada esquina.
Dubái era así.
Una ciudad hecha para personas poderosas.
Para personas ricas.
Para personas que sa