Adir
Estaba disfrutando del evento junto a Nayla. Todo estaba tranquilo. Música suave, personas importantes circulando por el salón, conversaciones elegantes y un ambiente controlado.
Entonces el radio vibró en mi oído.
Era Jairo, uno de los hombres de confianza, avisándome que había una inconsistencia grave en las cuentas y que nadie lograba localizar al gerente general para resolver la situación.
Preguntó si podía ir personalmente al centro administrativo porque los hombres estaban discutiend