Taylor
Danya me lleva en brazos a la habitación de invitados donde dormía antes de casarnos, a pesar de que puedo caminar perfectamente. Me siento como una mierda; no físicamente, sino emocionalmente, y esto solo añade culpa sobre culpa. Desearía no haber hecho lo que hice, y desearía que él no me estuviera tratando tan bien. No lo merezco.
La habitación está tal como la dejé, con la suave alfombra de piel y las cortinas de encaje en la ventana. Me siento a salvo aquí mientras Danya me arropa e