Taylor
Podría haber jurado que escuché el nombre de mi padre. No tenía la intención de escuchar a escondidas, pero es difícil no prestarle atención a la voz de Danya cuando es tan profunda e imponente. Atraviesa mis pensamientos y capta mi atención al instante.
Danya cierra su puerta, encerrándome con él en la oficina llena de humo.
Toso.
—Encenderé la ventilación—, dice, caminando hacia su escritorio y accionando un interruptor en un pequeño panel de control junto a la lámpara.
—Gracias—, digo