Mundo ficciónIniciar sesiónLola
Hay una extraña clase de paz en sentarse frente a un jefe de la Bratva para jugar una partida de ajedrez cuando toda tu existencia pende de un hilo. Es como si ambos hubiéramos aceptado que, por el momento, las cosas escapan de nuestras manos y simplemente quisiéramos distraernos de todo.
Yo, por mi parte, agradezco este tipo de distracción, sobre todo porque fui la presidenta del club de ajedrez en la preparatoria. Si Jasha cree







