Capítulo 48
Fabiana
Siento que la cama se hunde y cuando le miro a la cara, me está mirando fijamente. Vuelvo a poner mi mano en su brazo, y él la coge, la besa y la pone en su pecho, cerrando los ojos, quiere mi tacto, y yo le doy lo que quiere.
- Quiero besarte, quiero más de ti. Mucho más... lo quiero todo.
Dice, y ni siquiera tiene que decirlo dos veces, se acerca, le agarro la cara y traigo su boca a la mía. Nuestro beso es voraz, ardiente. Me aferro a él, frotándome, sinti