Capítulo 34
Fabiana
Me desperté con Don de pie a mi lado, terminando de ponerse la boina y la bufanda, hacía frío en Roma. Me daba pereza salir de la cama, pero cuando recordé por qué me levantaba tan temprano, me armé de valor.
- Buenos días, ragazza.
- Buenos días -corrí al armario en busca de un conjunto y él vino detrás de mí.
- ¿Dónde está mi beso de buenos días? - Recordé que me había pedido que le diera un beso al despertarse y cada vez que nos saludábamos y despedíamo