Capítulo 17
Don Antônio
Dios mio... esta chica me vuelve loco. No podía creer que se me hubiera acercado sola. Debería estar muy tranquilo, pero por increíble que parezca, estoy más nervioso.
- ¿Qué está... haciendo? - ¿Gimió una frase, o estoy tan excitado que estoy oyendo cosas?
He aprovechado para tocar esos hermosos pechos, y ni siquiera me he molestado en tener pudor, es mi mujer, y me ha dejado, así que....
- Te estoy lavando, y tus pechos parecen muy sucios -sonreí con picardía, delirando de placer. Incluso abrí y cerré la boca al sentirla así, tan cerca de mí, y aún tocándome la polla.
Sus pechos son tan perfectos y sabrosos, nunca había visto a una mujer con tantas cualidades juntas; es guapa, con un cuerpo perfecto, no defrauda a los demás, y a veces ni a mí, incluso su forma de ser temerosa me excita.
- No parecen sucias -comentó en voz baja, pero no era una queja, porque su tono de voz era demasiado tranquilo, así que acerqué mi boca a su oído-.
-