Le paso un manojo de hojas, ellas los recibió, acerco la silla más al escritorio quedando de frente a él, su acercamiento es un poco inquietante, él tiene muchas cosas que proponerle, él la observaba con disimulo, la chica realmente le atraía, miro sus labios como ella sé lamia con su rosada lengua, mientras se concentraba en el documento.
Era imposible concentrarse con ella allí, él no pasaba de dos hojas cuando ella ya había corregido diez, se pasaba la mano por el rostro, eso sin contar con