—Nora Valentina Rodríguez Mondragón baja en este momento —gritó su abuelo desde la sala.
Álvaro inhaló profundo.
—Ángel Gabriel —Álvaro alzó la voz—. También tú, baja en este momento —expresó con seriedad.
Norita al escuchar la voz de Francisco se estremeció, y abrió sus ojos con amplitud.
—Suena a enojado —murmuró observando a Angelito. —¿No le habrá gustado cómo le quedó el cabello?
Angelito abrió los ojos de par en par.
—Tampoco mi abuelo se escucha contento —expresó. —¿No se habrá dado cu